Audi Q7 2007

«COPO» · 3.0 TDI · Diésel

Su historia

Todo empezó un domingo de noviembre, lluvioso, cuando ya habías perdido la fe en los anuncios de “Q7 2007, pocos kilómetros, dueño mayor, se vende por mudanza”. Habías visto tantos con el techo panorámico filtrando, la suspensión de aire hundida y el MMI congelado que casi te comprabas un monovolumen cualquiera.
Entonces apareció aquel anuncio escrito con faltas de ortografía y una sola foto borrosa: un Q7 gris oscuro, matrícula antigua, aparcado delante de un almacén de recambios en las afueras. El precio era ridículo. Demasiado ridículo.
Llegaste y te encontró un tipo de unos setenta años, alemán, con chaquetón de lana y manos de mecánico. Se llamaba Klaus. Había sido jefe de taller en un concesionario Audi en los años 2000 y se había traído el coche a España cuando se jubiló. El Q7 era un 4.2 V8 quattro de 350 caballos, de los primeros, con la suspensión neumática, el techo panorámico y el pack S-Line. Lo había cuidado como si fuera un reloj.
—El coche no tiene misterio —dijo—. Solo que mi mujer ya no quiere subirse. Dice que es demasiado grande y que bebe como un camión. Yo ya no tengo ganas de discutir.
Lo arrancó. El V8 despertó con ese gruñido grave, un poco ronco de los años, pero limpio. El quattro se notó en cuanto salisteis del recinto: el coche se plantaba en las rotondas como si pesara la mitad. Klaus te dejó conducirlo por una carretera secundaria llena de baches. La suspensión de aire tragaba todo y el interior, aunque con 280.000 km, olía todavía a cuero viejo y a calidad alemana de aquella época.
Cuando volvisteis, Klaus te miró un rato y te dijo:
—Si te lo quedas, te doy las facturas de todo lo que le he hecho desde 2012. La cadena, la bomba de agua, los fuelles, el compresor de la suspensión… todo. Y te dejo las dos llaves originales y el manual en alemán.
Firmasteis en una mesa de plástico con un café de máquina. El precio final fue tan bajo que todavía hoy te da un poco de vergüenza contarlo. Klaus solo te pidió una cosa: que no lo llevaras a un desguace ni lo convirtieras en un “proyecto”.
Esa misma noche lo llevaste a casa. La primera vez que abriste el portón eléctrico y se iluminó el maletero enorme, entendiste por qué aquel alemán se había empeñado en conservarlo. No era un coche nuevo. Era un superviviente de la primera generación, de cuando Audi todavía hacía los Q7 como si fueran S8 con altura.
Desde entonces lo has llevado a la nieve, has dormido en él en un área de servicio, has remolcado un remolque que no debía y has escuchado más de una vez el típico “¿pero este coche no es de 2007?” cuando alguien se asoma al interior.

Diario del dueño

Registrado por el propietario.

  1. 20 sept 2026

    Mantenimiento Cambio aceite y filtro (Castrol 5W30), filtro gasoil y filtro aire

    270.000 km